Era un domingo por la mañana y estaba yo haciendo mapas mentales de la ruta que me tocaba hacer. Tantos mandados por hacer, y tan poco tiempo. Vuelvo la mirada a mi lado y encuentro unos enormes ojos cafés pidiéndome jugar. Fue cuando se me prendió el foquito y decidí ponerle el collar a Nova. Íbamos a ir a una ruta pet friendly por mis diligencias con la familia.

Con Nova en el parque central de Antiguo Cuscatlán

Mi idea era visitar el parque central de Antiguo Cuscatlán para que Nova se ejercitara un rato y poder sacarle algunas fotos. Caminamos un rato en sus alrededores. Me di cuenta que no fue tan buena idea, ya que en este momento el parque está en remodelación y mi modelo no tuvo mucha opción para posar en ese escenario. Igual, uno de los destinos que tuve en mente fue la tienda El Capirucho, que es una tienda especializada en promover emprendedores salvadoreños y sus productos en serio son alucinantes.

Nova esperando mientras hacemos las compras en El Capirucho

Allí compré Miguitas y encontré otro par de cosillas que andaba buscando para un regalo. ¿Sabes que me encantó en Capirucho? Sí, adivinaste. Es pet friendly. Honestamente no te recomendaría ir con un perro grande a pasear por la tienda ya que los pasillos no son muy amplios y tú sabes, nos evitamos problemas.

 

Después de caminar un rato e ir por algunas compras, era hora de ir a buscar alimento. En Antiguo Cuscatlán hay muchos lugares donde admiten a tu mascota, espero pronto hablarte de ellos, pero en esta ocasión decidí ir a un Oasis. Literal.

 

El Oasis es una venta de jugos y licuados en las cercanías de la entrada peatonal de la UCA, con un concepto sencillo pero que sin duda es muy llamativo, además de económico y delicioso.

Un Oasis, Literal.

Las bancas y mesas ambientadas con plantas te dan una sensación de frescura mientras disfrutas de las mezclas más creativas de jugos y licuados con sándwiches de tu elección.

Creo que ire por otra de esas delciosas combinaciones

 

Al llegar pedimos un Gran Felino, que es ideal si no te gusta la leche y consiste en una combinación de naranja, zanahoria, piña y guineo. Una opción más conservadora fue el Maná, que incluye guineo, fresa y leche. Nos llamó la atención  el original y exótico nombre del Keops, que incluye melón, sandía, mango y leche, es muy suave en sabor. El Osiris estaba hecho de papaya, sandía, manzana y leche, muy diferente a lo usual, pero buenísimo. El viaje de sabores se completó con un Marruecos, que estaba hecho con leche, maracuyá y kiwi. Sin duda, deliciosas combinaciones y abundante de cantidad.

Sanguchitos para el alma

 

Acompañamos los licuados con unos sándwiches de pollo y de jamón con queso, recién preparados y tostados. Y gastamos menos de cuatro dólares por cabeza en productos cien por ciento naturales y recién hechos. Buenísima inversión.

Las cosas por hacer seguían en la lista, y había que comprar algunas cosas para la casa, así que nos movimos hacia la Zona Rosa a esta ferretería que ustedes ya conocen, Vidrí, y tengo que confesar que se sintió tan bien hacer compras con Nova. Fue eficiente y cómodo, no tuve que ir a dejar a mi peludita a casa, ni esperar fuera del local mientras mi familia hacía las compras.

 

 

Te lo digo, los beneficios de una cultura pet friendly son muchos. Sin embargo, para ser responsable, debemos tener en cuenta los objetos que nuestro peludito necesita y seguir siempre las recomendaciones para ser un ciudadano canino ejemplar. Así gozaremos de más lugares que abren sus puertas a nuestras mascotas.

 

¿Has tenido un día de paseo en tu ciudad pet friendly?

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