Si estás leyendo esto es porque sin duda amas a tu mascota y si no tienes, estás pensando en darle un espacio en tu hogar y vida a una. Pero, ¿tienes idea de qué te diría tu perrito si pudiera hablar?

1. No te enojes conmigo

Es normal que nos enojemos con nuestros peludos cuando hacen alguna travesura cómo masticar tus zapatos, orinarse dentro de la casa o sacar la basura. Pero debes recordar que son como un niño pequeño, dentro de los siguientes 5 minutos ya no sabrá porque estabas molesto.

Por eso es importante que trates de calmarte cuando lo corriges y cuando lo hagas trata de hacerlo en el momento que está realizando su fechoría.

2. Dame atención y cuídame

El bienestar y equilibrio emocional de tu perrito está ligado al vínculo que tiene contigo y tu familia. Un perrito que tiene un buen vínculo y que goza de tu confianza será más amoroso y sociable; si es adoptado, le ayudarás a sobreponerse a sus malas experiencias.

No lo dejes encerrado ni solo por mucho tiempo y vela siempre por su bienestar.

3. Yo sólo te tengo a tí

Recuerda que aunque tu perrito se lleve bien con otros perros, animales o personas, tú eres su mundo entero. Incluyelo activamente en tu día a día para que se sienta útil y parte de la familia, además de socializar.  Ya no tienes tantas excusas para dejarlo solo en casa, cada vez hay más y más lugares que se suman a la cultura pet friendly, dándote la posibilidad de compartir vacaciones, excursiones, una reunión casual con amigos o hasta hacer algunas compras.

4. No entiendo lo que dices, pero entiendo como lo haces

Los perros son altamente intuitivos, aunque no hablemos el mismo idioma comprenden muy bien el tono de voz que utilizamos al hablar con ellos; pueden así distinguir cuando estamos molestos, cariñosos o si estamos nerviosos. 

Es por esto que para tener una mejor comunicación es esencial aprender a usar diferentes tonos de voz de manera consciente.

5. Recuerda que puedo hacerte daño, pero no lo hago

Todos los perros tienen fuertes mordidas con las que nos pueden hacer daño fácilmente y muy rara vez atacan sin razón; a menos que tengan problemas debido a traumas psicológicos. Así que no los maltrates ni agredas y enseña a los niños a respetarlos a ellos y su espacio. Tu peludo jamás te haría daño.

6. Yo también tengo personalidad

Nuestros peludos no siempre obedecerán para hacer trucos y piruetas como si fueran robots, ellos también tienen la capacidad de hacer elecciones y de tener sentimientos. 

Si no te obedece debes preguntarte si realmente tienen una buena relación, está enfermo, preocupado o atento a otra cosa.

7. No me abandones

Si no eres capaz de abandonar a tu hijo tampoco deberías hacerlo con tu perrito. Es acto de crueldad abandonar a ser que depende de tí y dejarlo indefenso a su suerte, en especial si antes ha tenido un hogar. Si no tienes los recursos para dedicarle a una mascota, es mejor que no tengas una. Si ya la tienes y por alguna razón ya no puedes hacerte cargo, es tu responsabilidad encontrarle un hogar adecuado y esto no significa que le dejes tu responsabilidad a un refugio. ¿Nunca has visto un refugio? Te dejo el video.

8. Quiéreme y cuídame aún cuando envejezca

Todos queremos disfrutar de tener un cachorro, pero algunos una vez pasan la etapa en que se ven redonditos y super tiernos, los ven como una carga porque ya perdieron su encanto. Eso no es justo. Cuida de tu perrito hasta que los últimos días de su vida aún cuando ya no tenga la misma energía de antes y se haga un poco cascarrabias; ellos harían lo mismo por tí.

Y si puedes adoptar, dale la oportunidad a un perro adulto o viejito. Te lo agradecerá el resto de su vida.

9. Edúcame con paciencia

Si bien la educación es una parte muy importante en la vida de nuestros perritos y que debe empezarse desde el momento que entra a nuestras casas, recuerda que debes ser paciente. Los perritos son muy listos y aprenden rápidamente en base a la repetición y a que tan efectivo eres explicando que quieres de ellos.

Saber controlar nuestras emociones ante la frustración, ser constantes y observadores son la clave para una buena educación.

10. Soy feliz contigo y con lo básico

Un perro no necesita ni quiere lujos, jamás te pedirá una marca renombrada de ropa, correas o juguetes. Mientras cubras todas sus necesidades básicas y tú estés con él a lo largo de su vida, será el perro mas feliz del mundo.


Ahora que lo sabes, ve a hacia tu peludito y dale el apapacho más fuerte del mundo, ráscale atrás de sus orejitas o su panza. Dile que lo entiendes y cuídalo con mucho amor.

Contenido útil? Compartí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *