Los seres humanos socializamos alrededor de la comida. Si hay boda, comemos. Si hay negocios, comemos. Si hay nacimiento, un bautizo, una graduación, para todo comemos. Si queremos dar una noticia, ¿qué mejor que citarte por un café? O incluso, para un reencuentro con viejas amistades. Si sigues la cultura pet friendly, o si como yo, ves a tu mascota como parte de la familia, estarás de acuerdo que ninguna de las ocasiones anteriores son una excusa para dejar de lado a tu fiel peludito.

 

De este modo, una amiga me sugirió Piccolo Café, que es un lugar muy acogedor, ubicado en Antiguo Cuscatlán. Escuché la palabra café y decidí que tenía que ir a conocerlo.

 

Al entrar al local, encontré una decoración con un toque boho, un aire europeo de grab and go, pero con la comodidad de un lugar que usas para ir por una bebida y leer, un lugar tranquilo para ir a actualizarte con tu mejor amiga mientras tu peludito te acompaña.

 

 

Me encantó el hecho que a plena entrada encontré unos bocadillos para Nova, de la línea de Nakia, un emprendimiento salvadoreño de bocadillos para perritos. Puntos para ellos, ya que ese día fallé en mi lista de objetos pet friendly y olvidé sus bocadillos, pero Piccolo me tenía lista la solución.

 

A la izquierda una galletitas de choco chips (para humanos) a la derecha Nova a punto de degustar sus bocadillos Nakia

 

Esta es una breve reseña en la que me baso en la experiencia de su café y uno de sus postres. Siempre he dicho que un buen café no necesita azúcar y me dirigí a degustar un americano, que en su sencillez de preparación me brindó un cuerpo poco denso y suave. Además, probamos un moca que sin arte latte, demostró un sabor dulce e intenso, agradable al paladar.

 

En cuanto al postre que lo acompañó, degustamos un pumpkin pie o pastel de calabaza que me llevó a mis años de infancia, tal como me lo preparaba mi mamá. Especiado, suave, y con un poco de crema chantilly en la decoración.

 

 

 

Valoración de Pat’eChucho

 

Ubicación: Ubicado en Antiguo Cuscatlán, unas cuadras arriba de la entrada peatonal de la UCA, una zona segura, tranquila y accesible. Excelente 5/5

Ambiente Familiar: Aunque no tiene un menú especializado para niños, es adaptable a los gustos de los pequeños. En cuanto a los mayores, la hora del café es imperdonable y Piccolo puede sorprenderte. Aunque el local no es muy grande, está bien distribuido y tiene espacio si necesitas entrar con cochecito para los pequeños. Muy Bueno 4/5

Mascotas: Nos recibieron muy bien con Nova, no tienen restricción de tamaño y tienen a la venta galletas para perros. Excelente 5/5

Comida: En cuanto a comida, su menú tiene buen sabor y buena presentación. Si como yo, te resulta difícil decidir con un menú extenso, tener un menú corto puede convertirse en una ventaja. Bueno 3/5

Atención y seguridad: Puedes dejar tu vehículo frente al local, la zona es tranquila y segura. En cuanto a la atención, puedo decir que estuvimos cómodos ya que las instalaciones se prestaban a ello. Aunque la parte que probamos fue deliciosa, no gozamos de una atención que sobrepase expectativas. Bueno 3/5

Esto le da a Piccolo Café una valoración total de 4.0 patitas de chucho. Piccolo es recomendado como un lugar tranquilo, un oasis donde puedes reunirte con tus amistades y familia por un café, tranquilo. Sin duda, un lugar donde regresas por más.

Y tú, ¿ya visitaste Piccolo Café?

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