Ser un buen pawrent no es fácil. Educar a tu perrito no es fácil. Todos hemos enfrentado problemas que nos cuesta solucionar en cuanto al comportamiento de nuestros amados peluditos. Así que, toma asiento y sé bienvenido a la primera entrega de una serie de problemas comunes con perritos y cómo solucionarlos.

Mi perro no me hace caso

Soy de esas personas que mantiene largas conversaciones con el perro. Floki piensa que soy genial, siempre se ríe de mis chistes. Pero esas conversaciones no sirven para corregirlo. Floki pasa la mayor parte del tiempo con mi mamá, a quien no le hace caso ni un poquito. ¿Sabes por qué? Por que siempre es el típico regaño de “¡Floki, deja eso! Te dije que lo dejaras, perrito travieso…” y así agregale todo el sermón que una madre le daría a su hijo adolescente. Bueno, con un humano funciona diferente. Con los perros tienes que dar órdenes breves, claras e inmediatas. A ver, te explico.

Cuando tu perro hace algo que te molesta, corta la acción con un “ah-ah!” fuerte, enérgico. No más palabras, no más explicaciones. No le digas su nombre, porque su nombre debe asociarse sólo a cosas positivas como el afecto y el juego. Míralo fijamente y repite ese “ah-ah!” más fuerte si es necesario. Tu perrito muere por complacerte y si sabe que no lo está logrando, obtendrás su atención.

Y si tu perrito no está tan perrito, sino más bien es de raza grande y ejerce su dominancia por la fuerza, no le pegues. Algunas razas grandes como el Rottweiler y el Pit Bull son muy resistentes al dolor y aunque duela, no hará caso. Usa ruidos como un aplauso o una bocina de bicicleta y complementa con tu lenguaje corporal. Posición firme, manos a la cadera y mirada fija, muéstrale tu descontento. Reconpensa con afecto o una golosina cuando sí hace lo que le pides.

Mi perrito no deja que nadie se acerque a mí .

Nova fue apartada de la manada estando aún muy pequeña. Su socialización fue lejos de su camada. El resultado es que en ocasiones no diferencia cuando alguien se acerca de un modo amenazante o casual, por lo que ladra a algunas personas cuando se me acercan. Aún estoy trabajando en ello y te diré que no ha sido fácil. He notado que estar siempre alerta le estresa mucho, así que busco que se relaje sentándose siempre de frente hacia mí o a mi lado. Nunca dándome la espalda, porque eso significa que le va a ladrar a cualquiera que se acerque.

Aquí puedes apreciar a Nova durante nuestras reseñas. Siempre a mi lado, nunca frente a mí.

He notado que muchas personas, cuando ven a su perro en modo protector sin ser necesario, acarician la espalda del perro “para que se calme”. Pero ese no es el efecto que causa. Contrario a lo que creen, lo que logran es que el perro se vuelva más agresivo, porque en lenguaje perruno significa “muy bien, sigue ladrando”. Si por ejemplo, estás en un restaurante Pet Friendly y tu perro le ladra al mesero, tu no necesitas protección y el perro debe entenderlo. ¿Qué hacer? La vieja confiable: un “ah-ah!” fuerte, claro y enérgico. No dices más, miras fijo a tu perro. Mismo caso si tu perro no deja que tus amigos te den un abrazo o que tu novio o novia te de un beso. Aparta al Firulais de tí todas las veces que sea necesario, él entenderá que no es grato y dejará de hacerlo. Recompensa su buen comportamiento con afecto o una golosina.

Mi perro destruye todo lo que ve

Esto es más común de lo que crees. Pero eso no lo hace normal. Te diré que pasa. Los perros son energía, la acumulan en sus cánidos cuerpecitos y por eso debes sacarlo a caminar. Si, lo sé. A veces no puedes porque trabajas o llueve mucho, así que es allí donde los juguetes hacen la magia.

Estos juegos pueden practicarse sin salir de casa

Puedes lanzar una pelota o un peluche en casa y dejarlo que él vaya por su juguete. Puedes usar un trozo de cuerda y jugar de modo que tú hales por un lado y él por el otro. Nova ama ese juego. Ya me he visto muy entusiasmada trabajando hasta que Nova aparece frente a mí con su lazo en la boca y moviendo la cola. Es una actividad que toma unos cinco a diez minutos y que ella aprecia.

Si eres un poco más elegante, puedes optar por esos juguetes donde puedes esconder sabrosas golosinas perrunas. Mantienes al Firulais entretenido y estimulado. Si tienes niños, puedes darle al niño uno esos frascos de burbujas para que mientras el niño disfruta haciéndolas, el Firulais disfruta persiguiendolas. ¡Es muy divertido!

Tu perro destruye cosas porque está aburrido y la idea es que inventes algo que pueda hacer tu perro para alejar la atención de la destrucción de las cosas que te importan.

Para finalizar, quiero recordarte que tal como lo mencionamos en este artículo, tener un líder en la manada es una necesidad del perro. Tú eres el amo y el Firulais es la mascota… No al revés. Así que solucionar estos problemas depende de tí, de lo que tú hagas y no de si tu perro es bueno o malo. Todos los perros son buenos, depende de cómo los humanos los tratamos y educamos.

Comparte estos tips con ese miembro de la familia que necesita entender un poquito la psicología canina y cómo solucionar ciertos problemas del Firulais.

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