Me encanta ayudar a la gente en el tema de las mascotas, por eso me apasiona traerte cada semana notas como esta. Crecí con todo tipo de mascotas y sus cuidados han sido una constante a lo largo de mi vida, por lo que desde la infancia había leído ya varios libros acerca de variedad de razas de perros y sus cuidados específicos. He puesto en práctica cosas que he ido aprendiendo, mis experiencias, charlas con amigos que también tienen perros, charlas con profesionales y uno que otro curso por allí logrando muy buenos resultados a través de los años ¿Te imaginas? Es por eso que creo fielmente que la educación canina es parte de la tenencia responsable de mascotas.

Intercambiar impresiones con un profesional certificado que haya trabajado con diferentes razas, tamaños y entornos, es una gran manera de aumentar la efectividad de nuestros métodos; porque lo que funciona con un perro puede no funcionar con otro.

En Pat’eChucho tenemos una manada con variedad de perros que puedes ver en este link, por lo que decidimos que era hora de dar el siguiente paso. Al enterarnos de la existencia de Hostal y Escuela Canina Quinta San Bernardo, nos pusimos manos a la obra con nuestros perros más jóvenes. El propietario y adiestrador, Manuel Montes, muy profesional, nos ayudó a crear un plan con cada uno y ahora queremos compartir los beneficios de esta experiencia de modo personal contigo.

El staff de Pat'eChucho preparados para una sesión de adiestramiento canino
El staff de Pat’eChucho preparado para una sesión de adiestramiento canino

Nova

La expectativa

Aquí me daría cuenta si realmente había hecho un buen trabajo con mi consentida de nueve meses y aprendería cómo avanzar con su entrenamiento. Orgullosamente Nova cumplió casi con todas las órdenes de la práctica. Poseo un buen vínculo con ella ya que está conmigo desde que tenía un mes de edad. Mi problema era con la correa. Sí, ese clásico tironeo hacia adelante donde parece que es ella quien me pasea y no al revés; además de algún esporádico brote de agresividad con otros perros.

Lo que aprendí

Al terminar la sesión, en medio de la euforia del juego, mi peludita se enojaba con cualquiera de los perros que se le acercaran, gruñendo y lanzando mordiscos de aviso. El adiestrador me explicó que por su lenguaje corporal, ella realmente no era agresiva, sino que interpreta la inquietud de los demás como agresión y por miedo intentaba alejarlos con gruñidos. Al ser separada tan pronto de su mamá no aprendió de modo natural que todos los demás perros son sus iguales.

El plan de acción
  • Tirones con la correa: Corregir con calma, evitando ir hacia donde ella me lleva y caminando al lado contrario inmediatamente cada vez que ella hale. Así le doy a entender que ser desobediente no la llevará a ninguna parte
  • Gruñidos a otros perros: Llevarla al campamento de socialización para que aprenda en un ambiente controlado cómo conocer más tipos de perros. Si reincide en gruñir, debo intentar calmarla sin regañarla

 

Nova muy atenta en su sesión. En la segunda fotografía, al fondo, Manuel Montes y una de sus cachorras Pastor Belga
Nova muy atenta en su sesión. En la segunda fotografía, al fondo, Manuel Montes y una de sus cachorras Pastor Belga

Björn

La expectativa

A sus 8 meses de edad, Björn sigue siendo un cachorrito, lo que es fácil de olvidar por sus más de 100 lbs de peso y más de 52 cms de alto. En mi experiencia anterior con Maya esto no era un problema; pero el tamaño y la fuerza de Björn hacían que algunas de mis técnicas fallaran. Por ejemplo, cuando caminábamos, Björn entendía en qué dirección yo le guiaba, pero él intentaba ir hacia adelante liderando el paso por medio de tirones muy fuertes.

Lo que aprendí

Aprendí que el amor debe ser firme. El Gran Danés es una raza extremadamente amorosa, pero testaruda. No es lo mismo con un Husky, que es una raza de trabajo y más receptivo a un “alfa” en la manada. Con un Gran Danés debo ser más firme con las conductas que hay que corregir. El arnés suena muy conveniente ya que le permite más comodidad a mi perro, pero es solo una buena idea después de haberlo entrenado, ya que éste potencia la fuerza del perro y podría resultar en lesiones para mi brazo.

El plan de acción
  • Dirección y marcha en los paseos: Evitar ir en la dirección a la que él me lleva, caminando hacia el lado contrario cuando él me hale para hacerle ver que no va a ningún lado con esa conducta
  • Tirones con la correa: Siendo una raza muy fuerte y muy grande ya, he tenido que valerme de un collar especial que le incomoda si él tira muy fuerte de la correa. De este modo, él asocia la corrección al alcance de la correa y no directamente a mí, evitando dañar nuestro vínculo

 

 

Björn en su sesión de refuerzo para la marcha. En la segunda fotografía descansa tras la sesión.
Björn en su sesión de refuerzo para la marcha. En la segunda fotografía descansa tras la sesión.

Floki

La expectativa

Floki es un perrito muy juguetón, activo y sociable. Nunca he tenido problema con sus interacciones con otros perros o con humanos. Al ser pequeño es fácil redirigir la marcha si se distrae, pero a veces pasa un poco ansioso. Mientras esperaba su turno en la sesión de entrenamiento se paraba en dos patas tratando de llamar la atención.

Lo que aprendí

A un perro se le trata como un perro. Con amor, claro, pero no como a un humano. A lo que me refiero es que tengo que usar mucha empatía y entender su naturaleza. Su espacio de atención es de sólo tres segundos y debo aprovecharlos para que el entienda lo que mis acciones, tono de voz y lenguaje corporal debe transmitirle. La recompensa y la corrección deben ser inmediatas.

El plan de acción
  • Hiperactividad relacionada a la ansiedad: Tal como se hace con el niño pequeño que hace berrinche en el supermercado, se ignora la actitud inquieta del perrito. Al principio puede ser difícil, pero con paciencia se logra el objetivo. Dedicar 15 minutos diarios a su adiestramiento premiando su buen comportamiento refuerzan las conductas que queremos mantener.

 

A la izquierda, Floki listo para la acción. A la derecha muestra su obediencia con el adiestrador.

Nuestra experiencia fue enriquecedora y nos motivó muchísimo. En Hostal y Escuela Canina Quinta San Bernardo nos ayudaron a ampliar nuestras técnicas, descubrir las habilidades innatas de nuestros peluditos y a fortalecer el vínculo con ellos. ¿Que si te lo recomiendo? Te lo digo, ¡espero verte pronto allí! Y si sabes de alguien que puede hacer uso de estos consejos o que le vendría bien visitar a un adiestrador profesional, compártenos usando los botones de las redes sociales en el pie de la nota.

Acerca del adiestrador en Quinta San Bernardo
Acerca del adiestrador.
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